COGITO ERGO SUM


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lunes, 10 de octubre de 2022

De un tiempo aquí

 Las cosas dieron un gran giro de emociones desde la última entrada, que no fue más que un grito de exhortación a sentimientos que no quería volver a repetirse por vez 3era o 4ta, ya no recuerdo cuantas veces fueron, pero si recuerdo que fue la vez en que me di cuenta de que nunca cambiaría.

Es increíble el poder que tenemos cuando empezamos a darnos cuenta de las cosas sin ningún matiz de sentimientos más que la cruda realidad.

¿Por qué tendría que estar yo ahí cuando podía sangrar y nadie venir a auxiliarme?
Ha sido hermoso amanecer sabiendo que esta pre primavera sería diferente al anterior, uno lleno de paisajes invaluables de belleza, de largas caminatas comprendiendo por qué me toco todo lo que llegó a mí....
Aceptando que hay situaciones que no van a ser diferentes, pero depende de  decidir, aprendiendo a retirarme a tiempo aun cuando sentía que me cerraba una posible puerta, pero solo el tiempo y la calma de ver sin apegos me hizo dar cuenta que hay aprendizajes donde no hay necesidad de sufrir cuando aprendes a reconocerte y  ponerte primero.
Quizá eso ha sido el mejor regalo de esta pre-primavera, pequeños pasos de autoconocimiento, de hablar conmigo misma reconociendo al otro, a mí y a atreverme, aunque los miedos rodearon invitándome a bailar el ultimo baile de invierno.


Escrito por:  Mademoiselle Parapluie.

Pdta: Meses de ausencia
Diríamos que me siento como esa dama, frágil y valiente

lunes, 12 de octubre de 2020

Teníamos la excusa perfecta

 Teníamos la excusa perfecta

Que eramos jóvenes e inmaduros

Que podíamos revelarnos hasta a nosotros mismos

Y tiempo de sobra entre las piedras que tirábamos sin pensar

Como el futuro que arrastrábamos a la borda sin echar raíces al andar.


Teníamos la excusa perfecta

Eramos todo y nada

Y eramos felices a nuestra manera

Porque la felicidad era un instante y no un futuro.


Teníamos la excusa perfecta

El otoño no llegaría hasta pasada la primera enfermedad

Mirábamos con asombro y zozobra el: "Algún día"

Y ese algún día llegó a puertas de nuestros 3 

Y entonces...


Tocamos fondo

Nos cuestionábamos si había valido la pena vivir

Nos tirábamos adjetivos pensando que eso solucionaría apenas algo...

Pero no se podía visionar hacia afuera

No podía nacer la flor y luego la raíz.


Entonces por primera vez pensamos en quedarnos

En dejar de soñar y aceptar

Dejamos el "Algún día" para "El mejor momento es ahora"

Dejamos de recriminarnos para abrazar las piedras tiradas al mar

Y besar la felicidad del instante convertido en "LO VOY A HACER AHORA"

Porque ahora... SIEMPRE ES HOY.


Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Lo escribí al regreso de la celebración de la primavera.
Sentí nostalgia de la vida, de los años, de lo vivido y de todo lo recorrido.
Los viajes y vivencias me enseñaron a ver la vida como un regalo y que el mejor momento es y será... porque el único mañana es la muerte

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Manifiesto de primavera

En el atardecer de la vida las flores aún nacen, cual calvario que grita en medio de la noche, aún se le caen las hojas a los árboles como señal que debe mutar, esperar los nuevos vientos y dejar las hojas volar.

Las hormigas aún suben a los troncos y los pájaros cantan una melodía desconocida al corazón humano mas no para la tierra.

Añoro los tiempos de praderas verdes en silencio cuando guardaba abiertamente mi ser, aunque no lo crea, todo sigue latiendo igual que ayer, pero ahora con prudencia.

Temo la perdida de magia, pero olvido que la puedo crear, porque a veces solo miro el pasto y olvido que hacia el cielo vuela todo lo que es libre, el polvo, las ramas, las plumas y los ángeles.

Veo en retroceso y no me arrepiento, todo lo que sembré fue la cosecha del ayer, que no es más que abono, a veces vivo... a veces muerto.

Sin embargo, he dejado de pedir para recibir, he dejado de planear para aceptar y como en esta vida llena de círculos, recuerdo una vez más, que hoy es primavera y mañana será otoño.

Mas en mi corazón siempre latirá el primer verdor, le seguirán creciendo gardenias, claveles y más vida, porque el cuerpo muerto no es más que un día igual a una siembra monótona.

Por eso vivo en primavera y lloro en primavera. 

Puesto que vivir en rosa es más alegre la pena.


Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Ayer fui a celebrar la primavera a las lomas.
Todo estaba helado, cogí el libro de Gibran, leí algunos poemas y empecé a escribir este manifiesto. 
No fue fácil pero... ¡Lo logré!
Finalmente mire al sol, hable con el, le declaré todas mis certezas y  le dije que sería lo suficiente sabia para seguir el sendero iniciado.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Querida Primavera

Los días algunas veces pasan como vísperas a un momento que no va a dejar de ser nunca.
Y es en ese instante, donde de pronto el otoño y el invierno van dilatando lo que cubrió a las plantas... el dolor que parecía que jamás se iba extinguir ahora parece que se va diluyendo en un... 

¿Cómo era? 
¿En verdad pasó todo eso?

Ya no hay nada más que buscar afuera.
Cuando el campo empieza a florecer solo busca su propia conveniencia
Solo busca atraer los rayos del sol para su alimento.

¿El frío?
¡El frío quedo atrás! 
Las nubes gigantes del color de la tristeza también quedaron atrás.

El momento que no va a dejar de ser nunca parece asomarse, parece que viene y se siente bien.
Se siente tan bien que siento que fuera mentira.

¿Cuándo olvide que la vida era un círculo?

Se siente bien recordar todo lo aprendido.
Se siente bien rescatarse de la tristeza.

Ya viene la primavera y con ella el símbolo de la alegría, del regocijo, de la muestra que en la naturaleza todo lo que muere e inverna también renace.

Te quiero primavera.

¡Me he salvado a mí misma!



Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta: La primavera es mi estación preferida, es símbolo de que todo renace y ya me siento así. 
El tiempo ayuda a que algo deje de ser, pero es lo que hacemos, la actitud y del amor con que uno mismo se cubre lo que marca la diferencia.

Ya no necesito ver una pantalla.
Ya no creo que necesite a nadie.

martes, 12 de junio de 2012

Parte externa de lo vivido

Miré detenidamente el rostro de aquella mujer que tenía la mirada dulce y cansada.
Bajé los ojos, observé sus manos, estaban llenas de arrugas y despigmentadas. 
Entonces empezó a decir:


"Ya estoy vieja. Cuando tenía tu edad caminaba por las chacras y corría hacia el monte  a pastear mis ovejas. Hoy solo puedo barrer la vereda de mi casa sin hacer mucho esfuerzo, me duelen los pies, cada vez que camino siento que tuviera cuchillos"

Herta Scarascia
No pude decir nada. Cuando no tengo palabras en mente solo atino a sonreír.
En ese llegó el hombre vestido de blanco muy sonriente.
Se colocó los guantes y dijo:
"Nada de esto dolerá"


Fue ahí donde pude comprender al menos un poco el porqué de su lamento y tristeza.
El hombre de blanco toco suavemente los pies, los masajeó como si un ángel tocara a un bebé con los pétalos de una margarita.
Volteé el rostro hacia la derecha y empecé a ver en las paredes de madera, cada arruga,cada paso, cada movimiento, cada cuchillazo hasta que llegué a mis pies.

Me sentí tan infeliz por haber pensado que esa pequeña herida que tenía y por la que había ido a curarme me dejaría inválida.


La anciana me miro y dijo:

"Que bonitos pies tienes, desearía poder tenerlos para poder ir a abrazar a mis hijos, ya no se recuerdan de esta viejita"

Una lágrima corrió por mi rostro hasta caer en mi mano, siguió su curso hasta llegar a mi pies, entonces imaginé que era un cuchillo y estaban siendo cortados para dárselos a la anciana.
Herta Scarascia

Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta: Inspirado en una vivencia.