COGITO ERGO SUM


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domingo, 7 de junio de 2020

Gota de Lluvia

¿Dónde cayó la última gota de lluvia?
¿Acaso cayó en un carril o en un bastidor?

Mi ojo da un vuelco de 60 grados.

Gira hacia la derecha sin prisa.
Pero la vista de un lince es más amplia que la mía.

¿O no?


Vamos Anna

Puedes encontrar la gota perdida...
Sino hoy te atrapa un fantasma de la selva

¡Mi querido y pequeño Chuyachaki!

Ya no podrás llevarte mis latidos.
Ni las gotas de lluvia que le he pedido al cielo en mis icaros.

Vuelvo a buscar la gota de lluvia.

¿Dónde estás gotita?
¿Dónde estás?


Plash plash plash

Giro mi mirada en unos 30 grados
Y veo un hombre.
Todo mojado por el charco que ha pisado.





Escrito por: Mademoiselle Parapluie

Pdta: Un texto dedicado a mí.
Hace tiempo que no me dedicaba nada.
Hoy es un buen día.

jueves, 11 de octubre de 2018

Sloogh

Y no tener un nombre que decirle al viento....
Esa parte fue la detonante de mi sentir.
Renunciar de un tiempo aquí a una ilusión, a un corazón, eso último no tiene forma de ser explicada.

Miles de pláticas que no van a llenarme.
Ni nada de lo que vea fuera de mi podría hacer que ese sentir se vaya.

Entonces me pregunté:
¿Qué podría hacer?
Había recurrido a todos los medios, a la estupidizaciòn mía de mirar y esperar una respuesta.

¡Nadie sino tú!
Recuerdo de la nada a Bukowski y varios poemas incompletos.

Leer poemas y tener una mente más despierta en estas últimas semanas me ha hecho ver un poco de luz en la sombra, y en vista de ello, he decidido alejarme un poco no para reencontrarme conmigo misma porque creo que estoy todo el tiempo conmigo, sino para algo más grande.

Lo que no he hecho es hacerme cargo de mí misma y del amor que cargo queriéndole enrostrar a los demás.

¡Qué ganas las mías de haber querido vivir así de un tiempo aquí!

El único amor que no tiene fin ni inicio dicen que es el amor propio.

¿Alguna vez has preguntado o puesto en google cómo puedo quererme?
Bah, lo dicen y lo ponen en todos lados.

La gente busca encontrar las palabras en otras personas, esperando un mensaje, una alerta, un envío de algo.. ¡Qué se yo!

Todos son como han de ser.
Uno debe aprender a hacerse cargo de su amor, también a dejarse conquistar (Eso último no recuerdo haberlo permitido).

Quizá las cosas son más fáciles de las que parecen y hasta las mismas personas sean más simples de lo que imagino, me resisto a aceptar menos de lo que creo merecer por no aceptar mi condición actual.

Rechazo todo intento de "Normalización" y de forzamiento. 

Soy un pedacito de esta parte de la naturaleza que no se dejará amilanar.
Voy a cargar con todos mis prejuicios hasta destruirlos al igual que mis palabras.

Esta vez no caerán en vano.

Caerán y escribiré todo para mí.



Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta. Esta entrada es una forma  metafórica de lo que decidí unos días.
Alejarme de las redes y estar solo con hermanas amigas.

martes, 12 de junio de 2012

Parte externa de lo vivido

Miré detenidamente el rostro de aquella mujer que tenía la mirada dulce y cansada.
Bajé los ojos, observé sus manos, estaban llenas de arrugas y despigmentadas. 
Entonces empezó a decir:


"Ya estoy vieja. Cuando tenía tu edad caminaba por las chacras y corría hacia el monte  a pastear mis ovejas. Hoy solo puedo barrer la vereda de mi casa sin hacer mucho esfuerzo, me duelen los pies, cada vez que camino siento que tuviera cuchillos"

Herta Scarascia
No pude decir nada. Cuando no tengo palabras en mente solo atino a sonreír.
En ese llegó el hombre vestido de blanco muy sonriente.
Se colocó los guantes y dijo:
"Nada de esto dolerá"


Fue ahí donde pude comprender al menos un poco el porqué de su lamento y tristeza.
El hombre de blanco toco suavemente los pies, los masajeó como si un ángel tocara a un bebé con los pétalos de una margarita.
Volteé el rostro hacia la derecha y empecé a ver en las paredes de madera, cada arruga,cada paso, cada movimiento, cada cuchillazo hasta que llegué a mis pies.

Me sentí tan infeliz por haber pensado que esa pequeña herida que tenía y por la que había ido a curarme me dejaría inválida.


La anciana me miro y dijo:

"Que bonitos pies tienes, desearía poder tenerlos para poder ir a abrazar a mis hijos, ya no se recuerdan de esta viejita"

Una lágrima corrió por mi rostro hasta caer en mi mano, siguió su curso hasta llegar a mi pies, entonces imaginé que era un cuchillo y estaban siendo cortados para dárselos a la anciana.
Herta Scarascia

Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta: Inspirado en una vivencia.