El lugar donde nace la luz pero tambien donde se apaga
si, ese lugar donde la gente tanto teme acabar al final de sus dias, pero bien ¿acaso ese mismo lugar no puede ser un lugar de redencion? ¿Por qué tiene que ser mal visto y lastimero?
Esa tarde había entrado ahí y parecía como si el mundo se hubiera detenido en la eternidad del año 1935, su infraestructura denotaba calma y una vejez que emanaba respeto y dignidad, una de las que muchos olvidan al ingresar y ven el dolor como foco de escrudiñamiento, pero olvidan que quiza lo único que algunos buscan es aun mantener la dignidad entre sangre, inyecciones y una visita del hombre de bata blanca y con aire recalcitrante, tanto para el bien o para el mal.
Y ahi estaba yo, una cama de metal, sabanas duras y una almohada gigante a la que podía abrazar si queria consolarme, pero esa tarde no buscaba consuelo, no buscaba más que llorar mi triste destino, me tapaba el ojo y solo veia una nubosidad que me apretaba el alma y me acuchillaba con cada pensamiento de ceguera eterna.
Odiaba que todas mis pesadillas se volvieran realidad, ¿Por qué? ¿Por qué ahora que empezaba a soñar con un futuro que nunca antes había anhelado? ¿Por qué ahora que mi vida parecía tomar rumbo?
Daba igual si la comida estaba fria, caliente, daba igual que alguien me escribiera en ese instante donde solo era yo y 5 desconocidos con una media docena de señoritas de traje celeste.
El primer pinchazo llegó con dolores y un gotero que parecía que nunca acabaría de sonar, hasta el mínimo chirrido me estrujaba y me hacía recordar esa ingenua pregunta ¿Por qué a mí?
Las luces amenazaban con apagarse pero que mas daba, si el fuego que habitaba en mi se esparcia en todo mi cuerpo y me hacía gritar de dolor, picazones, punzon en la cabeza y electricidad en el brazo que me hacía sentir "viva" porque quien no siente ya esta muerto, pero yo quería morir para no sentir y sin embargo el mismo no sentir me aterraba puesto que este mal tenia esa maldita estructura "dejar de sentir partes de tu cuerpo" entonces lloraba y le pedía a Dios que me perdone por todas las veces que dije que yo queria ser de piedra para no sentir, que queria ser como los demas para no sentir, y esa misma noche, estaba ahi, rogando por jamas dejar de sentir mis piernas,
