COGITO ERGO SUM


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domingo, 30 de mayo de 2021

Habemus pax

Exactamente hoy son 2 meses que experimento eso que no habia sentido en años.

Una paz fúnebre a lo que había anhelado en su momento.

Lo que siento es inexplicable, hace mucho que no sentía esa sensación de paz, de la que yo había pedido y buscado de manera indirecta.

Me gusta sentir eso, todo es novedoso, las mañanas sin mayor pensamiento que el de imaginar las horas, la no dependencia, la no explicación ni justificación de los actos. 

El dormirme sin esperar mas que los minutos pasen para lograr lo que quiero hacer.

La belleza de la soledad que ahora experimiento ha llegado de manera no casual, pues ha sido una creada por mi, rechazando a todo lo que le podría decir sí y disfrutar de un momento, pero ahora los momentos coleccionados no son mas que figuras que tapan la ventana del otoño.

¿Qué mejor que la soledad de un otoño a visperas de una destrucción política?

Una que sueña con no tener más momentos de colección ni de llenar su agenda con decenas de nombres del sexo masculino.

Ahora sueño como diría de manera contraria Miguel Bosé "Tener un nombre eterno a quien gritarle al viento"



Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Hay paz y hay belleza en el sentimiento de la soledad buscada y recreada por uno misma mientras espero la eternidad.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Querida Primavera

Los días algunas veces pasan como vísperas a un momento que no va a dejar de ser nunca.
Y es en ese instante, donde de pronto el otoño y el invierno van dilatando lo que cubrió a las plantas... el dolor que parecía que jamás se iba extinguir ahora parece que se va diluyendo en un... 

¿Cómo era? 
¿En verdad pasó todo eso?

Ya no hay nada más que buscar afuera.
Cuando el campo empieza a florecer solo busca su propia conveniencia
Solo busca atraer los rayos del sol para su alimento.

¿El frío?
¡El frío quedo atrás! 
Las nubes gigantes del color de la tristeza también quedaron atrás.

El momento que no va a dejar de ser nunca parece asomarse, parece que viene y se siente bien.
Se siente tan bien que siento que fuera mentira.

¿Cuándo olvide que la vida era un círculo?

Se siente bien recordar todo lo aprendido.
Se siente bien rescatarse de la tristeza.

Ya viene la primavera y con ella el símbolo de la alegría, del regocijo, de la muestra que en la naturaleza todo lo que muere e inverna también renace.

Te quiero primavera.

¡Me he salvado a mí misma!



Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta: La primavera es mi estación preferida, es símbolo de que todo renace y ya me siento así. 
El tiempo ayuda a que algo deje de ser, pero es lo que hacemos, la actitud y del amor con que uno mismo se cubre lo que marca la diferencia.

Ya no necesito ver una pantalla.
Ya no creo que necesite a nadie.

sábado, 20 de enero de 2018

María

1ER DÍA
Él: Disculpa, pero . .  ¿Cuál es tu nombre?, ¡No te espantes! vivo a 2 casas de la tuya.
Ella: María.. ¿Por qué?
Él: ¿Y eres Testigo de Jehová? lo digo porque siempre te veo llegar de noche con tus faldones.
Ella: Jajaja. Bueno creo en Dios.
Él: María, ¿Puedo entregarte cada noche un dibujo tuyo? he ido dibujándote muchos días.
Tocaré tu puerta y me iré. No tienes que hablar conmigo.
Ella: Bueno, esta bien.
El: Gracias, debo irme.

3ERA SEMANA
Él: Hola María. Y que ... ¿Te gustan mis dibujos?
Ella: Hola. Claro. Por cierto ¿Cuál es tu nombre?
Él: Roberto, me llamo Roberto, pero puedes decirme Beto. Todos me dicen así.
Ella: Bonito nombre. Me recuerda a alguien que conozco.
Él: ¿Así? ¿Y el también dibuja? ¿Te regala cosas como yo?
Ella: Jajaja ¡Qué cosas dices! ya es tarde tu padre te llama.
Él: Esta bien. En la noche te veo María. 


5TA SEMANA
Él: Hola María. Perdona que no te haya hecho dibujos estos días.
Ella: No te preocupes. Supuse que debiste cansarte de dibujar siempre a la misma persona.
Él: No. No es eso. Hace 3 días me besé con una chica de la escuela, luego del beso le hable de ti. Intentó tirarme un puñete, pero puse mis manos y me cayó... bueno, no pude dibujarte.
Ella: ¿Le hablaste de mi? No debiste, mira como estas.
Él: No importa. El mundo debe saber que eres mi motivo.
Y . . ¿Tienes enamorado María? Nunca he visto que un hombre toque tu puerta.
¡Dime que no María! ¡Dime que no!
Ella: No. No tengo enamorado Beto. Y tu andas muy niño para preguntarme esas cosas.

Él: ¡Vamos Maria! Tengo 13 años. ¿Pero puedo ser tu enamorado cuando vaya a la universidad y tenga un carro para llevarte a tu trabajo? ¿Puedo María?




Escrito por: Mademoiselle Parapluie.

Pdta: Inspirado en un adolescente que solia mirarme siempre.
Nunca hubo nada más que su mirada hacia mi.

lunes, 8 de octubre de 2012

Desaparecer - John Bauer

Desaparecer entre las nieblas que cubren tus ojos
Desaparecer como ramas en el viento alojadas en el piso
Desaparecer para revivir en los recuerdos del futuro
Desaparecer al compás del cantico de un pájaro
Desaparecer en una luna llena de amarillo
Y por quinta vez
Desaparecer en un reno


Desaparecer para verte nacer en mis manos
Desaparecer entre las hojas de una albahaca
Desaparecer representada en un anagrama
Desaparecer para aparecer en sueños y primavera
Desaparecer en un triste dia
Y por décima vez
Desaparecer en un lago


Desaparecer para susurrar entre tus oídos
Desaparecer entre lo legible
Desaparecer en el mes de Octubre
Desaparecer en un pensamiento triste
Desaparecer en la brisa de tu fe
Y por quinceava vez
Otra vez Desaparecer en John Bauer.



Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta: Soy muy duende.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Un día con ella.



La bruja había entrado al salón con deseos de atraparme y ahí estaba yo, deseando que las manecillas del reloj puedan colocarse un par de zapatillas y empiecen a sudar para que cada gota baje el minutero y pueda volver a ser feliz.

Todos habían pasado por la cueva de la bruja, todos habían salido contentos. 
No entendía cómo podían haber salido felices, así que mi curiosidad se impuso ante mi temor y decidí pararme, caminé sosegadamente mirando con cautela hasta que vi aquel papel que me resultaba tan odioso hasta ese día, de pronto pude ver un número alto, me toqué los ojos, los limpié, los sobé ¡sí, era cierto! había visto un número alto.

Finalmente volteé con una sonrisa en el rostro y me senté en aquella carpeta vieja y malograda para poder seguir haciendo mis deberes, pero cuando volví a mirar la cueva, vi una mujer con el rostro lleno de alegría en un castillo bañado de dulzura y por primera vez reconocí haberme equivocado de bruja.

Escrito por: Mademoiselle Parapluie
Pdta: Una historia basada en una vivencia.