COGITO ERGO SUM


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sábado, 20 de enero de 2018

María

1ER DÍA
Él: Disculpa, pero . .  ¿Cuál es tu nombre?, ¡No te espantes! vivo a 2 casas de la tuya.
Ella: María.. ¿Por qué?
Él: ¿Y eres Testigo de Jehová? lo digo porque siempre te veo llegar de noche con tus faldones.
Ella: Jajaja. Bueno creo en Dios.
Él: María, ¿Puedo entregarte cada noche un dibujo tuyo? he ido dibujándote muchos días.
Tocaré tu puerta y me iré. No tienes que hablar conmigo.
Ella: Bueno, esta bien.
El: Gracias, debo irme.

3ERA SEMANA
Él: Hola María. Y que ... ¿Te gustan mis dibujos?
Ella: Hola. Claro. Por cierto ¿Cuál es tu nombre?
Él: Roberto, me llamo Roberto, pero puedes decirme Beto. Todos me dicen así.
Ella: Bonito nombre. Me recuerda a alguien que conozco.
Él: ¿Así? ¿Y el también dibuja? ¿Te regala cosas como yo?
Ella: Jajaja ¡Qué cosas dices! ya es tarde tu padre te llama.
Él: Esta bien. En la noche te veo María. 


5TA SEMANA
Él: Hola María. Perdona que no te haya hecho dibujos estos días.
Ella: No te preocupes. Supuse que debiste cansarte de dibujar siempre a la misma persona.
Él: No. No es eso. Hace 3 días me besé con una chica de la escuela, luego del beso le hable de ti. Intentó tirarme un puñete, pero puse mis manos y me cayó... bueno, no pude dibujarte.
Ella: ¿Le hablaste de mi? No debiste, mira como estas.
Él: No importa. El mundo debe saber que eres mi motivo.
Y . . ¿Tienes enamorado María? Nunca he visto que un hombre toque tu puerta.
¡Dime que no María! ¡Dime que no!
Ella: No. No tengo enamorado Beto. Y tu andas muy niño para preguntarme esas cosas.

Él: ¡Vamos Maria! Tengo 13 años. ¿Pero puedo ser tu enamorado cuando vaya a la universidad y tenga un carro para llevarte a tu trabajo? ¿Puedo María?




Escrito por: Mademoiselle Parapluie.

Pdta: Inspirado en un adolescente que solia mirarme siempre.
Nunca hubo nada más que su mirada hacia mi.

sábado, 5 de mayo de 2012

La lucha de Asrael

¡Asrael!


He agonizado viéndote sufrir, luchando por quedarte unos días más a mi lado.
He lamentado tanto no haberte cuidado y seguir tus primeros pasos.
Hubiera deseado que tengas alas, aunque hubieras sido un animal extraño y exótico te hubiera amado de igual manera.
Te he contemplado tantas veces, preguntándome de donde sacas fuerzas.
Mirándote me he maravillado del poder que tienes.

Ese día no quise acostarme con la noche sin saber si mañana seguirías vivo, aunque el cuerpo me temblaba por tener que mantenerme en la misma posición para no despertarte la noche me acogió en sus brazos pero te llevo a ti también.
Ahí fuimos felices y te di aquellas alas maravillosas con las que soñé un día, me recosté en una de ellas y pude sentir a lo lejos tu pequeño corazón luchando por seguir vivo.

La mañana llegó con el resplandor de las hojas de verano que colgaban, fui a verte, aun estabas ahí con los ojos abiertos y el cuerpo casi disecado, moví tus patitas.

¡Gritaste! 
Ese grito revivió mi alegría.
Besé todo tu cuerpo.
Pasaron los días y no supe si era mejor agonizar para vivir o vivir agonizando.
Al día siguiente me acerque a tu caja, la vi vacía, sabía que ya habías partido junto a la muerte.

Herta S.





















Escrito por: Mademoiselle Parapluie.

Pdta: Este texto esta dedicado a Asrael. Mi gato.

viernes, 27 de enero de 2012

El amor en la Guerra fria

Una pequeña carta de Mademoiselle Adèle a inicios de la Guerra Fría en toda Europa.
9 Decembre, 1947

Mon chéri Esteve
Hace años que no lloraba de felicidad.
Es hermoso llorar de felicidad, sabiendo que sientes el amor más puro y desinteresado, sabiendo que lo que generas es alegría y el sentimiento más hermoso hacia los demás en especial a quien quieres, toi, mon amour.

No he podido evitar reír en silencio y llorar mientras veía el cielo, y solo para darme cuenta de lo feliz que puedo ser contigo sin importar que la guerra nos separe.
El recordar las veces que te vi mon amour.
¡Y es que te he visto tantas veces! como aquel día en la catedral de Saint Agnes donde incluso me confundiste la princesse de Loire.

Has sido tu mon amour con el que me crucé tantas veces en le petit hopital de Apolline, te miraba de reojo, agachaba la cabeza tímidamente sin saber lo que el futuro nos deparaba.
Puedes querer mucho pero no siempre es, porque el destino es quien tiene la última palabra.
Se que de haberme pasado antes todo esto no hubiera disfrutado tanto de este amor a escondidas y no hubiera sido la mitad de feliz que soy ahora a tu lado.
Je t'envoie tout mon amour,
Adèle.

La Guerra Fría ha terminado en toda Europa y el romance de Adèle y Esteve también ha acabado.
Esta es la dernière carta que Adèle escribe a Esteve.


26 Janvier, 1992
Mon chéri Esteve
Es incompresible sentir como todo se cae, como todo lo que sentí alguna vez ya no existe.
Es triste esperar para luego desilusionarse.
Es triste creer promesas hechas en el aire como aquel día cuando giraste tu rostro y dijiste que llamarías.
No quiero llorar hoy día pero no puedo evitarlo.
Puedo pretender ser muy feliz, el tener que aparentar que estoy muy ocupada y que no existe tiempo para sentirme mal, pero es mentira.
No se que tanto pueda dolerme, tampoco se que tanto pudo haberte dolido todo lo que te dije.
45 años alimentándome de un amor a escondidas, de un amor insaciable, del saber que nunca te casarías conmigo y que mi familia jamas aceptaría lo nuestro por la diferencia de edad más todo esto no fue barrera para dejar de amarte con la misma intensidad desde el día que decidimos ser parte de un amour secret.

He sobrevivido 45 años a encontrarnos en la misma calle de siempre “La Culture
He sobrevivido a tener que decirle a toda la socialité que somos simplemente amigos.
He sobrevivido a tener que inventar en silencio un amor que vive en Alemania y que mi sexualidad sea comentario insaciable en las noches de glamour.

Me duele tanto, tanto como para llorar y escribir esta carta mientras mis lágrimas corren por mis mejillas y cerrar las cortinas para no ver en el silencio tu sonrisa dibujada como todos los días lo hacía esperando que un día llegues de Bélgica y me beses delante de todos y digas alegremente:
"YO AMO A ADÈLE"
Siempre creí que la última o primera persona seria con quien te quedarías para siempre pero resulta que no.
Resulta que salí dañada o quizá dañándote más a ti.

Ya no se que es mas doloroso, si vivir esperando tus cartas, tus llamadas o desfallecer de amor lentamente por ti.

Te amo mon amour, pero no puedo seguir soportando quizás otros 10 años más en vivir ocultamente, sin una familia, sin concretar mi sueño de casarme algún día y amanecer en una cama besándote.
Veo con alegría disfrazada a aquellas parejas de ancianos que se sientan en “Le Parc Gautier “ cogidos de la mano.

Ahora, ya sin ti, me pregunto si habrá un día en el que yo también llegue a esa edad y me siente ahí cogida de la mano contigo.



Escrito por: Mademoiselle Parapluie.
Pdta: Un intento de una relación del último ciclo universitario... algo que nunca terminó de ser.
Pero en mi drama lo convertí en una historia.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Un día con ella.



La bruja había entrado al salón con deseos de atraparme y ahí estaba yo, deseando que las manecillas del reloj puedan colocarse un par de zapatillas y empiecen a sudar para que cada gota baje el minutero y pueda volver a ser feliz.

Todos habían pasado por la cueva de la bruja, todos habían salido contentos. 
No entendía cómo podían haber salido felices, así que mi curiosidad se impuso ante mi temor y decidí pararme, caminé sosegadamente mirando con cautela hasta que vi aquel papel que me resultaba tan odioso hasta ese día, de pronto pude ver un número alto, me toqué los ojos, los limpié, los sobé ¡sí, era cierto! había visto un número alto.

Finalmente volteé con una sonrisa en el rostro y me senté en aquella carpeta vieja y malograda para poder seguir haciendo mis deberes, pero cuando volví a mirar la cueva, vi una mujer con el rostro lleno de alegría en un castillo bañado de dulzura y por primera vez reconocí haberme equivocado de bruja.

Escrito por: Mademoiselle Parapluie
Pdta: Una historia basada en una vivencia.

sábado, 5 de junio de 2010

El suicidio de E.Moll



Puesto que a nadie se le preguntó si deseaba o no venir a este mundo, justo sería que al menos pueda elegir por no decir, exigir el derecho o la potestad de poner fin a su vida cuándo y cómo lo decida. Cada quien es dueño de su destino, de su cuerpo y de su esencia, que son los elementos más preciados en la vitrina de los recuerdos y experiencias pasadas.

Lo único seguro en nuestro futuro al momento de nacer es la muerte. Tan real e irónico como eso.
La vida es ¿qué duda cabe? El mejor regalo que se puede recibir. Renegar de un obsequio de esa magnitud es una pésima elección, pero una lección al fin y al cabo y, por ende, respetable.

 ¡Qué fortuna para unos y qué pena para otros! 
Aunque muchos piensen al revés si es que logran concentrarse para hacer el esfuerzo de reflexionar, “pienso luego existo”, el resultado de un suicidio o de un arrepentimiento del mismo depende de muchos factores externos o internos, aceptables o no, extremistas o ecletistas, en su ruta por el cauce vivencial.

¡Que viva la vida hasta donde cada cual pueda surcarla!


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Creo que recién se tiene noción de la importancia del término vida, cuando se está a punto de dejar de existir. La transición de la vida a la muerte es la toma de conciencia de la incertidumbre del momento más crucial de un ser. La vida es como la ilusión óptica, a la que se quiere disfrazar constantemente de todas las formas imaginables. La muerte es la única realidad de la vida. Hay que estar vivo para llegar a saber lo que es la muerte. Espantosa verdad, frente a la que todos caminan, como si fuera un espejismo, algo que se va alejando cuanto más trata uno de acercarse a ella.

“una violenta ráfaga de calor la sumió en un eterno sueño”

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Muchos de los seres humanos por no decir casi todos viven la vida como si tuvieran mil años por delante. Ni siquiera mil años, más bien diez mil, cien mil o un millón de años. Llenan sus horas con, estupefacientes, sentados en un automóvil, viendo cómo retrocede la pista bajo su asiento, dejando tras de sí el parpadeo de sus ojos, esperando el inicio de la semana, esperando el fin del día, esperando el comienzo de un programa de televisión, esperando levantarse al día siguiente del día que esperaron levantarse, del día siguiente que esperaron dormirse.
Y no sigo, pues me estoy cansando de esperar esperando.
Dispénsenme por hacerlos esperar.


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Intento de suicidio


Que importa de qué realidad se trataba en ese momento! El hecho es que no debía cejar ante lo que me había propuesto minutos antes u horas, días, mese, años, quizás desde el día en que me concibieron, o sea, apretar el gatillo y punto.

El calor de la euforia va disolviendo lo que queda del coagulo, y sus restos viscosos vuelven al canal lleno de agua que circunda la fortaleza. Allí, las ratas sin apremio ni premura sorben el gelatinoso residuo y retornan finalmente, una vez saciadas, al campo.


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Había que tomar una decisión y tomarla ya, de una vez por todas ¿Cuántas horas, días o meses mas iba a seguir parado en el baño ante el espejo de marco blanco, observando, indeciso, pistola en mano, hacer realidad una irracionalidad? Porque es, al final de cuenta, el suicidio: escapar de si mismo, tratar de adelantarse a su propia sombra, llegar a al estación final antes que el tren, huir siempre huir, huir ¿hasta dónde? Huir ¿hasta cuándo? ¡¿Qué más da?!


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Todo será feliz felicidad temporal, pero una felicidad en manos de los hombres; una felicidad temporal, insegura, escurridiza y hasta algo fingida. El árbol y los niños se comprenderán maravillosamente. No pasará un día en que no estarán juntos durante algunos minutos siquiera.

Escrito por: Eduardo Moll.
Pdta: Pienso mucho en la muerte.