COGITO ERGO SUM


sábado, 16 de enero de 2021

Agujero negro


Intento encontrar la palabra exacta para este inicio de año y no encuentro mejor que "Agujero negro", también podría ser algo asi como "año del mal", "los sobrevivientes", "felices de no haber muerto" pero ni feliz de estar viva ni triste por haber sobrevivido, solo estoy estoy viva y ya, sí, ese solo hecho me hace sentir feliz.

Las noticias cada vez son más catastróficas que de lo que parece, la asquerosa ansiedad me vuelve a visitar pero la apago con un "CONFÍA" me cuesta porque fue hace poco nada mas lo que aprendí de esa palabra pero para mi.

Había siempre confiado en los demás ¿Pero en mi? 
Dudaba cuando no era lo suficientemente buena y qué fácil es confiar cuando eres perfecta en algo, y ahí estaba otra vuelta yo, intentando confiar en mi como una segunda vez, una segunda respuesta a luego de las 2 otras situaciones donde ahora soy feliz.

Miro al cielo
imagino que tengo algo en mano como los adictos
un cigarro, pero yo no fumo
así que solo tengo en mano una rosa
la pongo al centro de mi ojo
cierro uno y abro el otro intentando ponerlo al medio de la luna
y me repito a mi misma como un mantra
"CONFÍA"

Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Hace unos días tuve un ataque de ansiedad (Algo que no me pasaba hace casi 2 años) toda la incertidumbre que existe ahora por la 2da ola y lo que quiero hacer, pero recordé que solo me queda CONFIAR, confiar en mi, confiar en un futuro incierto en plena pandemia, en el amor, en la humanidad porque como diría Fito:  
"Si no confiás no vas a ser feliz"


martes, 15 de diciembre de 2020

Epistemología

La calle luce vacía de vida aunque hay gente caminando, luces gigantes que abren puerta a la evolución, todo se ha ido nublando, me pregunto en qué momento hay paz si las luces de la evolución nunca se apagan.

Las personas son solo una rotación para el sistema y lo que se engendre de ahí, no se limita a ser más que reflejo de lo que un día fue vida y hoy solo es un añoro olvidado.

El avance de la tecnología no solo ha traído ello, sino también la ebullición del ruido sin freno, donde todo lo que se compra tiene un sonido apocalíptico, el ritmo ha dejado de existir y se ha sintetizado en ondas oblicuas sin pausa ¡Mon Dieu! ¡On y va la vie!

¿Hay una carta en reverso?

Todas han sido tiradas al fuego en rechazo al pasado que hoy se llena de melancolía, pero ingenuo el que logra quemar su pasado si no olvida lo que yace en la profundidad de sus ojos al dormir, pensando que un día habrá vuelta atrás, que un día el ruido oblicuo se hará una onda que compondrá una melodía de Tchaikovsky mientras las luces de la evolución se apagan en medida que las personas empiezan a borrar sus sombras y lo que engendran.

Se vuelven semillas.

¡Ilusión!... Ilusión que solo se hace cuando sueñan rumbo a casa e intentan hacer un remedo de la vida, pero esa ilusión al menos hace llevar una vida menos infame y más acalorada al rechazo que muere en la ilusión de despertar.

Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Estaba esperando a alguien, como demoraba me fui a una iglesia, sentí algo que no sentía hace mucho tiempo, al salir vi el contraste entre la oscuridad y la luz de las calles que me hicieron reflexionar sobre la luz artificial, la luz natural y la luz celestial.
Escrito en mi cuaderno de escritos, setiembre 2019

jueves, 12 de noviembre de 2020

La tristeza

Cuando uno esta inmensamente triste no ve más allá de su propia tristeza
No ve el sol brillar porque nada brilla en sí.
Solo hay una larga desolación, un sentimiento de culpa, un dolor en el pecho y recuerdos de fotografías dañadas que vienen a la mente solo para martirizarte y recordarte que eres una mala persona.

No hay rostro que quieras ver porque a duras penas puedes abrir los ojos para vivir, pes
a vivir, pesa estar despierto, ver el tic tac del reloj y tener que cumplir con las responsabilidades cuando sabes que no eres nada responsable, que no puedes cuidar a otros...

Tampoco hay ganas de de verse al espejo, de caminar, es como si todas las fuerzas, las pocas que quedaban se han ido a correr con alguien que sí quiere vivir.

Todo lo que parecía hermoso y  daba placer no tiene sentido de ser, no genera la misma alegría, ni siquiera se piensa en ella porque en la tristeza no hay espacio para nada más que esa extensa nube negra que te persigue y te dice: "Eres culpable"

Quieres dejar de sentir dolor, pero la única forma, y la sabes bien, es dejando de existir, pero aún amas vivir, aún quieres quedarte (no sabes exactamente) pero quieres quizá pagar tus culpas, tus remordimientos... y bueno, finalmente ese es tu castigo.

Flajelarte recordando el dolor, la escena, el apretón en el pecho, la imposibilidad de hablar sin llorar, el dolor en el cuerpo, la mente que aturde, el poema de la vida que nunca acaba.

Infinito dolor que parece que nunca va a acabar si no dejas de llorar todas las lágrimas que guardas desde tu existencia
.

Perdón, perdón, perdón... palabra tan manoseada.

¿Es tan difícil perdonarse?

Yo preguntaría: 
¿Es tan difícil vivir cargando una pena y no perdonarse?


Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Estoy triste

domingo, 18 de octubre de 2020

La femme - l'homme

 Todas las alegrías futuras que nacen yacen dentro de un cubo,

un cubo que puedo verlo pero no tocarlo.
Lo veo y me deleito en el futuro impreciso que refleja en mi sonrisa.
Mi felicidad se parte en 3:


La comprensión que me da calma.
La incertidumbre que me cuestiona.
Y la duda que me dice constantemente un "Si", "No" y "Quien sabe"


¿Cuándo empezó?
Cuando te fuiste y me hice fuerte, como diría la canción de Fito: 
"Me hice fuerte ahí
donde nunca vi
Nadie puede decirme quien soy"


Equilibrio en lo masculino - equilibrio en lo femenino.
Besar ambos lados con el honor de llamarse "Todo esta en orden"

Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Hace unas semanas descubrí sobre las energías masculinas y femeninas.
Entendí muy bien todo lo que había sucedido.
¿Cómo llamaría a octubre?
Equilibrando el ser.

lunes, 12 de octubre de 2020

Teníamos la excusa perfecta

 Teníamos la excusa perfecta

Que eramos jóvenes e inmaduros

Que podíamos revelarnos hasta a nosotros mismos

Y tiempo de sobra entre las piedras que tirábamos sin pensar

Como el futuro que arrastrábamos a la borda sin echar raíces al andar.


Teníamos la excusa perfecta

Eramos todo y nada

Y eramos felices a nuestra manera

Porque la felicidad era un instante y no un futuro.


Teníamos la excusa perfecta

El otoño no llegaría hasta pasada la primera enfermedad

Mirábamos con asombro y zozobra el: "Algún día"

Y ese algún día llegó a puertas de nuestros 3 

Y entonces...


Tocamos fondo

Nos cuestionábamos si había valido la pena vivir

Nos tirábamos adjetivos pensando que eso solucionaría apenas algo...

Pero no se podía visionar hacia afuera

No podía nacer la flor y luego la raíz.


Entonces por primera vez pensamos en quedarnos

En dejar de soñar y aceptar

Dejamos el "Algún día" para "El mejor momento es ahora"

Dejamos de recriminarnos para abrazar las piedras tiradas al mar

Y besar la felicidad del instante convertido en "LO VOY A HACER AHORA"

Porque ahora... SIEMPRE ES HOY.


Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Lo escribí al regreso de la celebración de la primavera.
Sentí nostalgia de la vida, de los años, de lo vivido y de todo lo recorrido.
Los viajes y vivencias me enseñaron a ver la vida como un regalo y que el mejor momento es y será... porque el único mañana es la muerte

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Manifiesto de primavera

En el atardecer de la vida las flores aún nacen, cual calvario que grita en medio de la noche, aún se le caen las hojas a los árboles como señal que debe mutar, esperar los nuevos vientos y dejar las hojas volar.

Las hormigas aún suben a los troncos y los pájaros cantan una melodía desconocida al corazón humano mas no para la tierra.

Añoro los tiempos de praderas verdes en silencio cuando guardaba abiertamente mi ser, aunque no lo crea, todo sigue latiendo igual que ayer, pero ahora con prudencia.

Temo la perdida de magia, pero olvido que la puedo crear, porque a veces solo miro el pasto y olvido que hacia el cielo vuela todo lo que es libre, el polvo, las ramas, las plumas y los ángeles.

Veo en retroceso y no me arrepiento, todo lo que sembré fue la cosecha del ayer, que no es más que abono, a veces vivo... a veces muerto.

Sin embargo, he dejado de pedir para recibir, he dejado de planear para aceptar y como en esta vida llena de círculos, recuerdo una vez más, que hoy es primavera y mañana será otoño.

Mas en mi corazón siempre latirá el primer verdor, le seguirán creciendo gardenias, claveles y más vida, porque el cuerpo muerto no es más que un día igual a una siembra monótona.

Por eso vivo en primavera y lloro en primavera. 

Puesto que vivir en rosa es más alegre la pena.


Escrito por:  Mademoiselle Parapluie

Pdta: Ayer fui a celebrar la primavera a las lomas.
Todo estaba helado, cogí el libro de Gibran, leí algunos poemas y empecé a escribir este manifiesto. 
No fue fácil pero... ¡Lo logré!
Finalmente mire al sol, hable con el, le declaré todas mis certezas y  le dije que sería lo suficiente sabia para seguir el sendero iniciado.

viernes, 4 de septiembre de 2020

Disfunción de la luz

Contemplo a lo lejos un cuadro del que solo tengo el marco a primera instancia, podría ver a más profundidad pero no lo hago, porque simplemente no quiero estar dispuesta.

El tiempo pasa y el cuadro sigue ahí, diciéndome: "Mírame, mírame por favor"

Hasta que un día sin darme cuenta lo veo, y veo recuerdos del pasado mezclados con cosas nuevas pero que no son más que pedazos de cuadros rotos, todo me parece mal hecho pero ya está,¡Qué más da! Estoy frente al cuadro y me atrevo a verlo.

El tiempo pasa y de cuando en cuando me acerco a el. 

¿Tengo miedo de verlo? 

¿Tengo terror de algo que no alcance a ver o quizá solamente me confunda cuando lo vea?

¿El cuadro se aleja de mí o yo de el?

Paso mis días sin acordarme de el hasta que la idea de entrar al salón y observarlo vuelve.

Creo estar más dispuesta y más liviana.

Entro al gran salón que siempre esta oscuro porque no hay donde poner las luces, y ahí está, pero me doy cuenta de que no me basta con mirarlo solo una vez, necesito mirarlo muchas veces.

¿Cuántas necesito?

Me obsesiono queriendo ver un poco de luz en medio de la oscuridad que se guarda entre la niebla que roza el gran balcón con la bandera negra que flamea a duras penas.

Me paso la noche y algunos días intentando calcar, quiero aprenderme de memoria todo el cuadro para luego sacarlo al jardín.

Mi intentos parecen inútiles porque cada vez que pienso que he logrado calcarlo no alcanzo, no puedo, siento que algo falta, que algo no termina de encajar, no lo entiendo, y la no comprensión me frustra, me repito a mí misma que si se puede, intento creérmela pero al final queda el "Sigamos"

Alcanzo a dibujar el balcón, los abedules, y el pasto medio muerto, pero ya el solo hecho de haber logrado eso, me alegra.

Y de pronto cuando me siento encaminada... 

Todo se mezcla, se hunde, se rompe el lápiz, el papel se quiebra. 

Voy corriendo a mirarlo y esta más oscuro que antes, lloro sin entender por qué lloro, pero estoy ahí, llorando porque no puedo, porque aunque haya tenido todo nada funciona, y más aún porque todo luce más oscuro de lo que ya era. 

Quiero sacar el cuadro hacia la ventana, pero todo esta nublado.

Quizá deba dejar pasar los días.

Quizá deba dejarlo ahí y no volver a verlo.

Quizá deba aceptar que esta vez no pude ver.

O quizá solo deba entender que mucha luz ciega y destruye.

“Solo amanece el día para el que estamos despiertos y aun así 
el amanecer sigue su curso” Henry David Thoureau

Escrito por: Mademoiselle Parapluie