jueves, 8 de abril de 2021
Lo llamaban "Chuleta de cerdo"
miércoles, 17 de febrero de 2021
Pre cumpleaños
Alguna veces me he cuestionado esto mismo, creo que mientras más pasan los años, al menos yo, me pongo a pensar más en mi yo del pasado y del futuro, pero no con pena ni añoranza de lo bello que fue la juventud, sino como una mirada disipada, preguntándome que si en ese futuro que se asoma frente a mi tendré la fuerza de esas épocas, si mi corazón aún podrá tener la capacidad de latir como la primera vez ante una situación y/o persona, pero como decía alguien que ya no recuerdo: ¡Los años no pasan en vano!
Son años los que dura una etapa en este mundo material, mientras mi cuerpo se adecuan aún a vivir en un mundo que no termino de comprenderlo ni asimilarlo, pero estoy aquí, intentando... y eso es lo que hago cuando agarro mi agenda del 2011, 2012, 2014…, intentando encontrar sin mucho ánimo algo.. algo que no lo encuentro y por el que nunca termino de hacer el ritual.
¿Quizá algún pasaje que me traiga algo de lo que no recuerdo?
¿Algo de lo que ahora puedo ser capaz de ver y no solo reírme tontamente?
Una forma de quemar vacíos en blanco y de recrear mi propio futuro... uno que empezaré a pintar ese día... a las 9:00am y que diré: "Te visurum Cogito ergo sum”
martes, 9 de febrero de 2021
Nacimiento
Reímos sin razón alguna pero sabiendo el por qué, la cierta complicidad de pensamientos similares pero de mundos diferentes, porque sí, hace mucho que lo entendí y hoy se que es solo un permiso sin fecha para quizá reencontrarnos otra vuelta... o quizá nunca.
sábado, 16 de enero de 2021
Agujero negro
martes, 15 de diciembre de 2020
Epistemología
La calle luce vacía de vida aunque hay gente caminando, luces gigantes que abren puerta a la evolución, todo se ha ido nublando, me pregunto en qué momento hay paz si las luces de la evolución nunca se apagan.
Las personas son solo una rotación para el sistema y lo que se engendre de ahí, no se limita a ser más que reflejo de lo que un día fue vida y hoy solo es un añoro olvidado.
El
avance de la tecnología no solo ha traído ello, sino también la ebullición del
ruido sin freno, donde todo lo que se compra tiene un sonido apocalíptico, el
ritmo ha dejado de existir y se ha sintetizado en ondas oblicuas sin pausa ¡Mon
Dieu! ¡On y va la vie!
¿Hay
una carta en reverso?
Todas
han sido tiradas al fuego en rechazo al pasado que hoy se llena de melancolía,
pero ingenuo el que logra quemar su pasado si no olvida lo que yace en la
profundidad de sus ojos al dormir, pensando que un día habrá vuelta atrás, que
un día el ruido oblicuo se hará una onda que compondrá una melodía de Tchaikovsky mientras las
luces de la evolución se apagan en medida que las personas empiezan a borrar
sus sombras y lo que engendran.
Se vuelven semillas.
¡Ilusión!... Ilusión que solo se hace cuando sueñan rumbo a casa e intentan hacer un remedo de la vida, pero esa ilusión al menos hace llevar una vida menos infame y más acalorada al rechazo que muere en la ilusión de despertar.
jueves, 12 de noviembre de 2020
La tristeza
No ve el sol brillar porque nada brilla en sí.
Solo hay una larga desolación, un sentimiento de culpa, un dolor en el pecho y recuerdos de fotografías dañadas que vienen a la mente solo para martirizarte y recordarte que eres una mala persona.
No hay rostro que quieras ver porque a duras penas puedes abrir los ojos para vivir, pesa vivir, pesa estar despierto, ver el tic tac del reloj y tener que cumplir con las responsabilidades cuando sabes que no eres nada responsable, que no puedes cuidar a otros...
Tampoco hay ganas de de verse al espejo, de caminar, es como si todas las fuerzas, las pocas que quedaban se han ido a correr con alguien que sí quiere vivir.
Todo lo que parecía hermoso y daba placer no tiene sentido de ser, no genera la misma alegría, ni siquiera se piensa en ella porque en la tristeza no hay espacio para nada más que esa extensa nube negra que te persigue y te dice: "Eres culpable"
Quieres dejar de sentir dolor, pero la única forma, y la sabes bien, es dejando de existir, pero aún amas vivir, aún quieres quedarte (no sabes exactamente) pero quieres quizá pagar tus culpas, tus remordimientos... y bueno, finalmente ese es tu castigo.
Flajelarte recordando el dolor, la escena, el apretón en el pecho, la imposibilidad de hablar sin llorar, el dolor en el cuerpo, la mente que aturde, el poema de la vida que nunca acaba.
Infinito dolor que parece que nunca va a acabar si no dejas de llorar todas las lágrimas que guardas desde tu existencia.
¿Es tan difícil perdonarse?





