COGITO ERGO SUM


martes, 4 de enero de 2011

Hare Krishna

Había decidido pasar mis vacaciones de Diciembre en Chosica, junto con mi tío y los devotos "Hare Krishna"
Estar al lado de un devoto es una experiencia maravillosa como escuché un día, hasta la sonrisa de un devoto puro puede alegrar el alma.

Cantar el santo nombre, es una experiencia maravillosa, sientes una paz, tranquilidad, no hay nada mas bellos que entonar y cantar con gozo el nombre de Kirshna.
Cuanto se evoca el nombre de Krishna, el tiempo se desvanece, eres capaz de ver pasatiempos nuevos. Les dejo aquí el maha mantra:

Hare Krishna Hare Krishna

Krishna Krishna Hare Hare
Hare Rama Hare Rama
Rama Rama Hare Hare
Canta y se feliz.


Así amanece en Chosica 6:05 am



Su divina gracia A.C Bhaktivedanta Swami Prabhupada





Al fondo el restaurante "Govinda"






















Prabhu Harinan y Ramasundaria, luego de cantar las rondas.






Yo y Sudarshan.


Un bello atardecer.


Goura Nitay ( mi primo) y un prabhu.







Los peces mas lindos que he visto, ellos no acabaran en una olla.




La rosa, luego de ser ofrecida a las deidades.


El instrumento de Prabhu Anandamaya Das.


Cantando "Hare krisna"












Bhagavatam


Bahkta Italo, un brhamachari muy servicial y humilde que canta con gozo el nombre de Krishna.




AÑO NUEVO 2011






Ceremonia de fuego










Artik






Las 00:00 horas








Aca les dejo el blog de Iskcon, ahí podrán encontrar mucha información y enterarse mas sobre Krishna.


En lima existen 3 lugares a donde se puede asistir.

Pasaje Solea 101, Santa Maria- Chosica.
Av. Garcilzao de la Vega




Escrito por:  Mademoiselle Parapluie
Pdta: Las fotos hablan solas de mi experiencia.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Un día con ella.



La bruja había entrado al salón con deseos de atraparme y ahí estaba yo, deseando que las manecillas del reloj puedan colocarse un par de zapatillas y empiecen a sudar para que cada gota baje el minutero y pueda volver a ser feliz.

Todos habían pasado por la cueva de la bruja, todos habían salido contentos. 
No entendía cómo podían haber salido felices, así que mi curiosidad se impuso ante mi temor y decidí pararme, caminé sosegadamente mirando con cautela hasta que vi aquel papel que me resultaba tan odioso hasta ese día, de pronto pude ver un número alto, me toqué los ojos, los limpié, los sobé ¡sí, era cierto! había visto un número alto.

Finalmente volteé con una sonrisa en el rostro y me senté en aquella carpeta vieja y malograda para poder seguir haciendo mis deberes, pero cuando volví a mirar la cueva, vi una mujer con el rostro lleno de alegría en un castillo bañado de dulzura y por primera vez reconocí haberme equivocado de bruja.

Escrito por: Mademoiselle Parapluie
Pdta: Una historia basada en una vivencia.